3 de enero de 2015

No Existe La Amistad 2



La muerte, algunos huyen, otros la abrazan, pero es el desastre que abre tus ojos, sobre todo ante la desdicha de contar con quienes dicen ser tus amigos. Palabras vanas que se las lleva el viento en labios interesados,  por estar conformes con lo que pueden atrapar y no agradecidos con lo que les sigue.

Algunos consideran que la sangre derramada es la luz al final del túnel. Tus ojos se abrirán una vez tu cuerpo haya caído e incluso los que te abrazan con hipocresía dirán unas palabras de consuelo.

Habremos algunos que preferirán  una muerte con su espada y escudo y no con la sonrisa falsa de un falso amigo. En lo personal aún no creo en ellos, y los que se hacen llamar mis amigos hoy en día, en realidad no saben lo que dicen. No soy amigo de nadie.

Los tiempos cambian, las mentes y los corazones para desgracia de otros también. Pero mañana morirán muchos y si mi presencia no está, no deberán extrañarse, yo tampoco espero la presencia de ellos en la mía, y la realidad es que tampoco la quiero.


No tengo miles de años encima, pero tampoco nací anoche. Yo sabré alejarme de quienes me consideran, para no perjudicarlos con mi muerte mañana. Un hombre que se aleja, es un hombre que sus propias batallas genera.