17 de septiembre de 2014

No hay nubes, no hay amor.


Lo hice una vez y el nervio me consumía, la miraba a ella desde lejos y no sabía cómo reaccionaria ante mi gran debut de declaración oficial, algo tenia, si, algo porque no era chico de andar declarando mis sentimientos de buenas a primeras, ella conocía lo duro que era para mí hablarle.

Además que no era quien soy hoy día, para nada. No hay rastro de lo que era en ese entonces, un chico muy tímido, callado, ausente, nervioso, casi invisible a la vista de Raymundo y todo el mundo. La primera vez no me fue muy bien, me rechazaron, vaya que debut en el mundo del amor y esas cosas que ya hoy en día me parecen ridículas.

Pero resulta y pasa que ha pasado una segunda vez, pero en este caso, no fue a una persona común y corriente fue a alguien que de manera extraña supo llegar a mi vida, y aunque al principio no me interesaba tanto pude notar con el tiempo que había esquivado a medio mundo pero a esta persona no podía esquivarla.

Pero esta segunda vez, no fue como esperaba pues algo me decía que no le dijera lo que estaba sintiendo por esta persona, pero lo dije, le dije que me gustaba pero caí en cuenta después que en realidad eso no bastaba, y aunque quizás, pueda que quizás también le guste no podríamos tener nada, y la cuestión es muy fácil…no tengo nada que ofrecerle, nada, a la hora de la verdad no tengo herramientas para seguir demostrándole que realmente me gusta.

Así que, solo terminare esta entrada confirmado lo que realmente pienso y es que el interés puede que crezca hacia una persona pero puede también que se pierda, y si se pierde pues comprenderé, comprenderé que no soy la persona que esta persona merece. 


sigue leyéndome.



ALEJANDRO ALVAREZ.