4 de enero de 2016

Yo defendía el amor



Saben algo, yo defendía el amor a toda costa, a pesar de los malos ratos que este ha dejado en mi mente. Año nuevo, vida nueva, supuestamente debería ser así. Pueden pasar miles de años, pero cada vez con respecto a eso del amor, siempre retrocedemos, como cavernícolas, que solo necesitan satisfacer algo, como comer, respirar, caminar, hablar, ir al
baño, todos debemos de hacer estas cosas tan simples, pero ante todo naturales y creemos que el amor también lo es, pero no.

Ha llegado el fin del mundo. Se ha enfriado el amor. ¿Qué es amor? Nadie sabe responder a esta encrucijada de la vida. El amor esta y es solo: belleza, dinero, placer, lujos, deseo, sexo, sobre todo esto último sexo. Hemos convertido el amor en un reality show, donde solo el que sepa jugar muy bien podrá engañar a todos y obtener el premio mayor. Que bajo hemos caído humanos, que le ponemos obstáculos al querer y lloro al saber que marginamos a quienes no entran en nuestro casting: ojos claros, pelo rubio, buenas piernas, pectorales, buen trabajo, moto o carro.

¿Dónde está el amor? Del cual todos hablan. Lo hemos matado, al preferir dejarnos llevar por lo que vemos y no por lo que haya dentro, los sentimientos ya no valen, en un mundo donde lo único que importa es el físico y no solo hablo del cuerpo, hablo de estatus y del prestigio.
Y si tú, crees que no eres de estas personas, pues déjame decirte algo, eres un hipócrita, eres igual o peor que muchos de estos, tú no te quieres ni a ti mismo. Solo cuando veas tus defectos, podrás ver el de los demás y así mirar con el corazón, que es la fuente del amor verdadero, no la mente sucia y engañosa.



Imagen.
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