21 de agosto de 2015

Poco a poco




Poco  a poco amamos y odiamos, escribimos y borramos. Cuando la vida parece color rosa los demás colores desaparecen de nuestra lógica y cuando todo cambia no lo creemos. Nos vamos…nos vamos poco a poco y a veces, solo a veces no queremos volver, y dejamos de
amar, incluso de odiar. Preferiremos el negro y el rosa ya no nos hace feliz.

Poco a poco perdemos el sentido de todo y todo nos causa molestia. Nos volvemos individualistas, prepotentes y orgullosos, poco a poco. Dejamos de ser ángeles y empezamos a soltar todos nuestros demonios, hacen y deshacen y nos sentimos bien. Carecemos de pasión por lo natural, y en la búsqueda de lo original padecemos de esa naturalidad.

Poco a poco, como el tiempo que toca y arrasa todo, como un beso que dura solo un soplo, como una lagrima que recorre nuestro cuerpo y hace efecto como un terremoto, así es como pretendemos vivir. Nada ha tenido el peor cambio en el mundo, nada como el rostro de un perdido, que busca salida en una pared que no ha sido destruida.

Poco a poco, se vuelve una carrera nuestra vida, tratando de alcanzar el tiempo perdido.


Poco a poco las oportunidades de amar acaban, pero las de odia crecen hasta llevarnos a la muerte y lo peor es que nuestro intento de amar no se hizo notar, y en nuestra tumba nadie llorará.